Don’t trip.
¡Hola!
Mi nombre es Mauricio, soy estudiante de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón.
Esta página web está creada con fines meramente académicos, si llegaste aquí por casulidad siéntete con la libertad de dejar algún comentario burlesco en los comentarios, bye.
I’m a fuckin’ walkin’ paradox. No, I’m not.
Tyler, The Creator.
La cuarentena a través del arte.
Cerrados los museos, galerías y ferias, nos asomamos a las pantallas de portátiles, tabletas y móviles buscando el consuelo que el arte proporciona al ser humano.
Para llenar ese vacío espirutal, recrean obras de arte en sus casas y las publican en sus redes sociales; este tipo de obras se han convertido en un hit monumental. Hay recreaciones serias y reverentes, así como superficiales y frívolas.

La comida frugal, un aguafuerte ejecutado en septiembre de 1904, es una de las primeras incursiones de Picasso en la técnica del grabado, pertenece a La Suite des saltimbanques, realizada entre 1904 y 1905.
En la pintura se puede observar a un hombre abrazando a su pareja, se nota que el cuerpo de ambos están enflaquecidos y frágiles; también se ve en el rostro de la mujer que a pesar de estar en un ambiente marginal y alcohólico ella está con él por el amor que se tienen el uno al otro.
Por otro lado, en la recreación, se observa que la pareja vive en mejores condiciones, en la mesa se ve todo más ordenado y limpio, adémas de que se le agregó un papel de baño, haciendo alusión a lo que está ocurriendo últimamente en el mundo, de que las personas compran papel de baño de manera exagerada.
En el rostro de la mujer se puede observar un estado de ánimo de desagrado y cansancio hacia su pareja, esto debido a tener que convivir todo el día todos los días con su pareja; que es algo a lo que no muchas personas están acostumbradas.
Elegimops esta recreación porque nos pareció un tanto gracioso el detalle del papel de baño y de la mujer con su gesto de desagrado; creemos que es algo por lo que muchas parejas están pasando en esta etapa de la cuarentena.

Edward Hopper pintó Summer Interior en 1909 y se encuentra entre sus obras populares que representan a las mujeres en aislamiento. La pintura muestra a una mujer sentada en el piso de su habitación, encima de una sábana que ha sido retirada de la cama. Ella está mirando al piso para que no se vea su rostro.
En esta pintura podemos interpretar que la mujer está abatida y desesperada, pensativa, cansada, etc.
Desde que el Covid-19 mandó a todo mundo a cuarentena, las pinturas del artista norteamericano Edward Hopper se han hecho virales en las redes sociales. Esto se debe a que el escritor de Nueva Orleáns, Michael Tisserand, escribió un mensaje en su cuenta de Twitter: “Todos somos pinturas de Edward Hopper ahora”, acompañado de cuatro obras del artista. Muchas de sus pinturas están protagonizadas por personajes solitarios, melancólicos, pensativos e incluso alienados, bien en algún restaurante de la ciudad o encerrados en habitaciones de hotel. Si realmente todos somos cuadros de Hopper ahora, una crisis de soledad sería una de las consecuencias sociales más duras del Covid-19. La pérdida del contacto humano directo puede ser catastrófica.
Esta pintura la elegimos porque creemos representa de una forma muy apegada por lo que estamos atravesando en estos tiempos de cuarentena.

Vincent van Gogh
El autorretrato de 1889 es un óleo sobre lienzo pintado por el artista postimpresionista Vincent van Gogh. El cuadro, que podría ser el último autorretrato de van Gogh y es el más conocido del artista, fue pintado en septiembre de ese año, poco antes de dejar Saint-Rémy-de-Provence en el sureste de Francia. La pintura se exhibe en el Museo de Orsay en París.
Esta es una representación de tono burlesco, en la que podemos ver a van Gogh usando un cubrebocas pero solamente está siendo sostenido por una oreja, el chiste se cuenta solo…
El arte se ha converitdo una forma de sobrellevar la cuarentena, ya sea apreciándolo, practicándolo o estudiándolo. Un gran número de artistas han estado dando cursos gratuitos de cómo aprender a dibujar y pintar; es una buen momento para desarrollar un talento que tal vez no sabías que tenías.
También es una forma de dejar algún vestigio de lo que está ocurriendo en la historia de la humanidad.
Además de ser utilizado para su fin más común, el de expresar tu forma de ver lo que está ocurriendo, tu perspectiva de la pandemia por la que estamos pasando, tú sentir en este momento de encierro, cómo lo estás viviendo y plasmarlo en una obra de arte.
Vargas Galicia Karen.
Herrera Cerna Mauricio Javier.
Museo Nacional del Prado.
El Museo Nacional del Prado, desde que fue inaugurado en 1819 y a lo largo de su historia centenaria, ha cumplido con la alta misión de conservar, exponer y enriquecer el conjunto de las colecciones y obras de arte que, estrechamente vinculadas a la historia de España, constituyen una de las más elevadas manifestaciones de expresión artística de reconocido valor universal.
Es uno de los más importantes del mundo, así como uno de los más visitados. Singularmente rico en cuadros de maestros europeos de los siglos XVI al XIX, según el historiador del arte e hispanista Jonathan Brown “pocos se atreverían a poner en duda que es el museo más importante del mundo en pintura europea”.
Su principal atractivo radica en la amplia presencia de Velázquez, el Greco, Goya (el artista más extensamente representado en el museo), Tiziano, Rubens y el Bosco, de los que posee las mejores y más extensas colecciones que existen a nivel mundial, a lo que hay que sumar destacados conjuntos de autores tan importantes como Murillo, Ribera, Zurbarán, Fra Angelico, Rafael, Veronese, Tintoretto, Patinir, Antonio Moro, Van Dyck o Poussin, por citar solo algunos de los más relevantes.
El inventario de bienes artísticos comprendía, a febrero de 2017, más de 35 000 objetos, desglosados en 8045 pinturas, 9561 dibujos, 5973 estampas y 34 matrices de estampación, 971 esculturas (además de 154 fragmentos), 1189 piezas de artes decorativas, 38 armas y armaduras, 2155 medallas y monedas, por encima de 15 000 fotografías, 4 libros y 155 mapas.
El Museo del Prado conforma en la actualidad un campus museístico compuesto por varios inmuebles situados en pleno centro de la ciudad de Madrid: el edificio Villanueva, el Claustro de los Jerónimos, el Casón del Buen Retiro, el edificio administrativo de la calle Ruiz de Alarcón, y el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, que se ha incorporado a los anteriores recientemente.
La formación del Campus del Prado, iniciada en 1995 gracias al pacto parlamentario alcanzado para la modernización del Museo, ha sido un proceso lento y gradual, que finalizará en 2019, coincidiendo con la celebración del bicentenario de la institución, con la apertura al público del Salón de Reinos como espacio expositivo.
Cuando en 1819 se crea el Museo del Prado, entonces Museo Real de Pinturas, se escogió como sede el edificio del Prado de los Jerónimos diseñado por el arquitecto Juan de Villanueva para Academia de Ciencias Naturales y Gabinete de Historia Natural. Este inmueble fue ampliado y remodelado en numerosas ocasiones, con el fin de dar respuesta a las necesidades que se iban planteando a medida que se enriquecía la colección y se adaptaba a nuevos usos, hasta que en los años noventa del siglo XX, agotadas todas las posibilidades de seguir creciendo, se planteó la urgencia de ampliar sus espacios en edificios del entorno.
En 2007 concluyó la ampliación más importante de su historia, llevada a cabo por el arquitecto Rafael Moneo, cuyo plan añadía un edificio de nueva planta articulado en torno al claustro restaurado de los Jerónimos. En paralelo, en 2009 se inauguraba el Casón del Buen Retiro como sede del Centro de Estudios, que integra los departamentos de conservación junto con los servicios de biblioteca, archivo y documentación además de la Escuela del Prado.

La corriente artística que predomina es la escuela veneciana, que fue un conjunto de movimientos artísticos, de corte esencialmente pictórico. Tiziano es el maestro de las formas blandas y redondas, mostrando predilección por los desnudos femeninos, tampoco dejó de lado las grandes fiestas, tema clásico.
Así mismo, en general, abarca al Renacimiento, la pintura renacentista abarca el período de la historia del arte europeo entre el arte de la Edad Media y el barroco. Como todo el arte del Renacimiento, la pintura de esta época está relacionada con la idea de volver a la antigüedad clásica, el impacto que tuvo el humanismo sobre artistas y sus patronos, gracias a la adquisición de nuevas sensibilidades y técnicas artísticas.
Desde la pintura renacentista italiana, la pintura flamenca, pintura holandesa, pintura alemana, entre otras.
El origen y poderosa singularidad del Museo Nacional del Prado se debe mucho a los gustos de los monarcas de los siglos XVI y XVII. Sin pretensiones enciclopédicas, aspiraba a reunir cuantas obras fuera posible de los artistas predilectos. Ello explica que del Prado se haya dicho que es un museo de pintores, no de pinturas, pues los artistas representados suelen estarlo de forma superlativa, pudiendo preciarse de poseer los mayores conjuntos de El Bosco, Tiziano, El Greco, Rubens, Velázquez o Goya, a veces con más de un centenar obras. Este tipo de coleccionismo, visceralmente pasional, generaba también lagunas, y explica que unos períodos estén peor representados que otros, a veces porque entonces no interesaban, como sucedía con los “primitivos” italianos, otras por circunstancias históricas, como ocurrió con la pintura holandesa del Seiscientos.
El primer pintor coleccionado por los monarcas españoles, y el pilar sobre el que se erigió la colección real, fue Tiziano. La elección tuvo consecuencias decisivas para el coleccionismo regio e incluso para la propia evolución de la pintura española.
Sus obras más relevantes:
Tríptico del jardín de las delicias, El Bosco.

El jardín de las delicias es el nombre contemporáneo con el que se conoce a una de las obras más conocidas del pintor neerlandés Jheronimus Bosch (el Bosco). Se trata de un tríptico pintado al óleo sobre tabla de 220 × 389 cm, compuesto de una tabla central de 220 cm × 195 cm y dos laterales de 220 cm × 97 cm cada una (pintadas en sus dos lados) que se pueden cerrar sobre dicha tabla central.
La crucifixión, Juan de Flandes.

La crucifixión es una pintura del pintor renacentista hispano-flamenco Juan de Flandes. La obra fue realizada, se estima que entre 1509 y 1518, para el retablo mayor de la catedral de Palencia, una de las ciudades en que Juan de Flandes estuvo activo tras la muerte de la reina Isabel la Católica, al servicio de la cual había estado.
El cardenal, Rafael.

Retrato de cardenal o El Cardenal, es una de las obras más conocidas del pintor italiano Rafael Sanzio. Es un óleo sobre tabla, pintado hacia el año 1510. Mide 79 cm de alto y 61 cm de ancho.
El retrato ecuestre de Carlos V en Mühlberg, Tiziano.

Es un cuadro pintado al óleo sobre lienzo por el pintor veneciano Tiziano Vecellio en 1548. Mide 335 cm de alto y 283 cm de ancho.
El caballero de la mano en el pecho, El Greco.

El caballero de la mano en el pecho es uno de los más famosos retratos creados por Doménikos Theotokópoulos El Greco. Es un óleo sobre lienzo pintado hacia 1578 y 1580, su primera etapa española.
Las tres gracias, Rubens.

Las tres Gracias es un cuadro del pintor barroco Pedro Pablo Rubens. Está pintado al óleo y mide 221 cm de alto por 181 cm de ancho.
Artemisa, Rembrandt.

Artemisa es el título tradicional de una importante pintura del pintor neerlandés Rembrandt. Rembrandt la realizó en óleo sobre lienzo, en el año 1634. Mide 127 cm de alto y 143 cm de ancho. Hay que precisar que, según las últimas investigaciones, el título Artemisa es erróneo y en realidad la obra representaría una escena bíblica: Judit en el banquete de Holofernes.
El sueño de Jacob, Ribera.

El sueño de Jacob es un óleo sobre lienzo del pintor barroco español José de Ribera (1591-1652). Mide 179 centímetros de alto por 233 cm de ancho. Data del año 1639.
Las meninas, Velázquez.

Las meninas (como se conoce a esta obra desde el siglo XIX) o La familia de Felipe IV (según se describe en el inventario de 1734) se considera la obra maestra del pintor del Siglo de Oro español Diego Velázquez. Acabado en 1656, según Antonio Palomino, fecha unánimemente aceptada por la crítica, corresponde al último periodo estilístico del artista, el de plena madurez. Es una pintura realizada al óleo sobre un lienzo de grandes dimensiones formado por tres bandas de tela cosidas verticalmente, donde las figuras situadas en primer plano se representan a tamaño natural. Es una de las obras pictóricas más analizadas y comentadas en el mundo del arte.
El 3 de mayo en Madrid, Goya.

El 3 de mayo en Madrid (también conocido como Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío o Los fusilamientos del tres de mayo) es un cuadro del pintor español Francisco de Goya terminado en 1814.
La Inmaculada Concepción, Tiepolo.

Esta representación de la Inmaculada Concepción fue realizada por el pintor rococó italiano Giovanni Battista Tiepolo. Data de los años 1767-1769 y está pintada al óleo sobre lienzo. Mide 281 cm de alto por 155 cm de ancho.
Orestes y Pílades, la escuela de Pasiteles.

La Ofrenda de Orestes y Pílades es un grupo escultórico romano, de la escuela de Pasiteles, esculpido en mármol blanco de Carrara que data en torno al año 10 a. C. También se le conoce como Grupo de San Ildefonso, por su antigua ubicación en un paraje de la provincia de Segovia. También se ha identificado como posibles personajes a Cástor y Pólux. Sus dimensiones son 161 cm x 106 cm x 56 cm y un peso de 496 kilos.
La anunciación, Fra Angélico.

La Anunciación es un retablo realizado por el pintor toscano del Renacimiento Fra Angélico, sobrenombre de Guido di Pietro da Mugello (1400-1455). Está realizado en oro y temple sobre tabla, fue pintado hacia 1425-1426. Consta de una escena principal, con el tema de la Anunciación a la Virgen María, y de una predela o banco con cinco pequeñas escenas más.
El descendimiento de la cruz, Van der Weyden.

El descendimiento de la cruz (en neerlandés: De Kruisafneming) es considerada la obra maestra del pintor flamenco Rogier Van der Weyden. Es un óleo sobre tabla, pintado con anterioridad al año 1443, probablemente hacia 1435. Mide 220 cm de alto y 262 cm de ancho.
El autorretrato, Durero.

El Autorretrato (en alemán, Selbstbildnis) de 1498 (también conocido como Autorretrato con guantes) es una de las obras más conocidas del pintor alemán Alberto Durero (Albrecht Dürer). Es un óleo sobre tabla, firmado y fechado, que mide 52 cm de alto y 41 cm de ancho, siendo así el más pequeño de sus autorretratos pintados.
Obra elegida: El Jardín de las delicias.
Una de las obras que más llamó nuestra atención fue El jardín de las delicias de El Bosco. Una característica que nos gustó es su formato, se trata de un tríptico, cuando el tríptico está cerrado podemos ver la representación de la representación del tercer día de la creación, todo pintado en escalas de grises. Cuando el tríptico está abierto lo primero que resalta es la gran variedad de colores que alberga en su interior.
La parte izquierda del tríptico nos muestra el momento en que Dios presenta a Adán y Eva. Adán se encuentra sentado, Dios está en el centro tomando a Eva de la mano, y Eva se está arrodillando ante Adán, lo que podría representar una especie de sumisión de la mujer hacia el hombre. Esta parte se divide en dos, el lado izquierdo de Adán y el lado derecho de Eva; en el lado izquierdo (Adán) podemos ver animales hermosos, en perfecta armonía, del lado derecho (Eva) podemos ver animales extraños, todo en desequilibrio, en discordancia. El significado que nosotros encontramos en esto es que la mujer representa el pecado original y la perdición del ser humano, recordemos que esta obra fue hecha a petición de Enrique III de Nassau, que venía de una familia cristiana radical, además de que El Bosco también lo era.
En la parte central del tríptico, es el que da título a la obra. Corresponde a la representación del mundo terrenal, al que simbólicamente se le refiere en la actualidad como «el jardín de las delicias”. Lo que más nos llamó la atención es la cantidad de personas, flora y fauna, así como las estructuras que se pueden apreciar en la parte superior. La parte central se encuentra una alegoría a la fuente del paraíso que está agrietada y estas grietas podrían simbolizar el carácter efímero de los placeres humanos. También se observa una piscina llena de mujeres rodeada por jinetes que se montan en toda clase de cuadrúpedos, éstos podríamos asociarlos a los pecados capitales, especialmente la lujuria. Así mismo, el pecado de la gula se representa a través de los personajes comiendo frutas asociadas al amor y erotismo.
La parte derecha del tríptico representa el infierno, en él lo que más destaca es la figura central, se podría decir que es un demonio y este podría decirse que es el único personaje que mira hacia el espectador. En esta sección las personas son castigadas por los pecados cometidos en el jardín de las delicias, son torturados con los mismos elementos que disfrutaron anteriormente. Podríamos deducir que El Bosco, condena aquí la lujuria, la música profana, la codicia y avaricia, la hipocresía, el alcoholismo y todo tipo de placeres mundanos.
Facultad de Estudios Superiores Aragón.
Trabajo realizado por Vargas Galcia Karen y Herrera Cerna Mauricio Javier.